¿EL PORQUÉ DE LOS INCENDIOS?
¿EL PORQUÉ DE LOS INCENDIOS?
Según los políticos de turno,
todo se debe al cambio climático, a mi edad superados los setenta, siempre
conocí incendios, lo que pasa es que antes, el monte estaba más cuidado, la gente cogía hierba para dar de comer al ganado, paja para hacerles un lecho
donde descansar en el establo y anchos cortafuegos para evitar que pudiese
avanzar el incendio sin control. Eso que la gente tenía que cortar a mano y trasladarlo
con carros de bueyes.
Después llegaron los tractores,
pero más o menos se fue manteniendo la cosa igual, pero entramos en Europa, se
redujo el número de animales, la maleza comenzó a crecer sin control, llegaron
las motosierras y las cortadoras metálicas, que cuando tocan una piedra producen
chispas, la hierba pajiza seca es una mecha que ante un chispazo prende rápidamente.
La gente dejo de tener animales, las granjas comenzaron a cerrar, se dejaron de
cuidar los montes y desaparecieron los cortafuegos y comenzó el negocio del
fuego.
Este negocio dedicado a la extinción
comenzó con la contratación de cuadrillas de bomberos forestales que solo se
contratan en época estival, si no hay incendios no se contratan, si son
pequeños, menos gentes, a esto unimos los medios aéreos, y en no pocas
ocasiones estas contrataciones temporales, fueron la causa de los incendios
temporales, si no hay incendios no hay contratos.
La caza dejo de ser el deporte
que más licencias tenía de todos, muchos cotos dejaron de operar, las trabas
burocráticas para ejercer este deporte, hizo que muchos cazadores se deshiciesen
de los equipos, hasta el punto de que la Guardia Civil, dejó de hacer subastas
de las escopetas entregadas, porque nadie estaba interesado en ellas, ahora se
destruyen las armas, si no hay cazadores en el monte crece más maleza, como
decía el poeta, se hace camino al andar. El cazador no puede ir por los caminos
como el senderista, el senderismo no pisa la maleza, como lo hace el cazador,
sino el sendero.
La práctica cinegética de caza menor empieza
en octubre y termina en enero, era una prevención que se desestimó, curiosamente
desapareció desde que hay menos cazadores, la proliferación de conejos y liebres,
como no se planta el campo, las perdices desaparecieron prácticamente de todos
los montes gallegos, las sueltas no van arriba, porque no tienen que comer,
buscan su sustentos junto a las casas y caen víctimas de los gatos.
Visto lo visto, no hay que tener
estudios de ingeniería forestal, para darnos cuenta de que no es el mayor culpable
el cambio climático, los culpables son los que sin aconsejarse con ganaderos,
cazadores, gente del rural, hacen leyes
prohibitivas, no coger leña, no coger piñas, no poder llevar sus perros y sus
perras juntos en los remolques, no… no… no… pero no se limpian los montes, no
se previene en el invierno y así esta la cosa, con más riesgos, más gastos económicos y lo que es peor más víctimas
mortales.
JOVI MOORE

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