UN DIA EN BEIRUT//A DAY IN BEIRUT
UN DIA EN BEIRUT Me levanté temprano, me excitaba la idea de poder ver la capital, de este pequeño territorio, con calma, hacia unos meses, que había llegado a ella, pero como me esperaba fuera del aeropuerto Rafiq Hariri, un amigo, no nos paramos más que el tiempo de meter mi pequeño equipaje en el maletero de su coche y salir del caótico vaivén de vehículos que a la mínima hacían sonar su claxon, como si solo ellos tuviesen prisa en alejarse de allí. Ahora era diferente, era yo quien tenía que recoger una persona, era yo quien tenía controlado el tiempo, esa persona llegaría a las nueve de la tarde, pero quise irme con mucha antelación, me apetecía ver Beirut. Además, conocedor del motivo de esta visita a la capital, el agregado de la embajada me había invitado a comer en un restaurante de ella. La noche había estado bochornosa, quizás algo más de lo normal, para ser un día de finales de primavera, pero la mañana no se presentaba a ser menos, porque a las ocho ya los rayo...